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Gabriel de la Mora | Entre lo que reflejo y veo

El cuerpo y el síntoma psicosomático

Julieta Ravard

Cartel: “La escritura y síntoma en psicoanálisis”

Estudiando Psicología, me llamaba la atención el modo en que, algunos se referían al síntoma y su interpretación universalizada.

Me era complejo distinguir, entre lo que es propiamente una enfermedad orgánica, una conversión, y las enfermedades psicosomáticas. Lo más fácil era dejarse guiar por lo que no producía danos reales en el cuerpo para decidir por una conversión, en ella, además de la lectura de acto evitado, si bien no siempre evidente, surgía como sostén de una historia particular de discurso.

Era corriente escuchar (y aún se escucha) interpretaciones sobre fenómenos psicosomáticos, como por ejemplo de una Rectocolitis ulcerosa como rabia profunda, o de un cáncer duelo profundo.

Es posible diferenciar entre una enfermedad orgánica y una enfermedad psicosomática? Pensaba que el mismo término psico-somático ya decía algo sobre el compromiso emocional que no se despegaba de lo orgánico.

Pero porque un cuerpo produce una enfermedad que lo destruye a si mismo? Es una pregunta sobre la pulsión y lo Real, por la vía de la pulsión y las vicisitudes de la libido es por donde hay que acercarse a trabajar el tema: verificar el efecto que ha tenido para cada quien el encuentro entre el lenguaje y el cuerpo. Así sea una enfermedad psicosomática u orgánica.

Entonces el cartel

Trabajar sobre este tema, fue para mí, una entrada a la Escuela otra vez. Cuando fui invitada a participar venía saliendo de una experiencia orgánica muy grave que me mantuvo retirada, y entonces entré por el cartel, y por mi sujeto de trabajo que me dividía realmente, la enfermedad.

Comencé leyendo a Lacan en la “Conferencia de Ginebra”, cito: “Cual es la suerte de goce que se encuentra en el psicosomático? Si evoqué una metáfora como la de congelado, es porque hay efectivamente esa especie de fijación”. Allí esta lo que importa trabajar para acercarnos a saber algo sobre la psicosomática: abordarlo por la revelación del goce específico que está fijado de un modo único en el cuerpo y del cual no se puede hacer una simbolización.

“Un enfermo psicosomático es complicado, se asemeja más a un jeroglífico”, el trabajo de Enrique Rodriguez, sobre el jeroglífico me fue muy útil para entender este refus, algo escrito que no puede ser interpretado, tiene un efecto del orden de escrito Real sobre la superficie imaginaria del cuerpo.

El encuentro entre las palabras y el cuerpo producen un anudamiento: la lalengua, como llamara Lacan a este laleo o encuentro de goce primitivo con ese sonido producido por el sujeto. Quien acepta perder goce, para inscribirse en un discurso que produce perdida y recuperación.

Pero algo puede quedar congelado, no simbolizado e inscrito en el cuerpo, figura del jeroglífico que no busca un encuentro con el Otro

Es una enfermedad que algo fija, a veces mortal, de la que hasta ahora se desconoce su origen y su cura, se sostiene en el cuerpo como señal de algo que dejo de inscribirse. Puede aliviarse, pero queda en posibilidad, en reserva, congelada, a la espera de si hay un encuentro con algo real que la despierte.

Es un goce no fálico, por tanto refractaria a la interpretación.

Trabaje textos de testimonios de AE y su tratamiento del cuerpo particularmente de aquellos AE que padecen enfermedades psicosomáticas.

El testimonio de Aracelis Fuentes es paradigmático para entender estos fenómeno “se volvió loco mi cuerpo, me atacaba mi propio sistema inmunológico” surge ante la imposibilidad de elaborar el duelo por el padre y que revela la fijación a la mirada de la madre muerta.

De algo funciona, sin embargo, viene en vez de, en vez de una elaboración surge un acontecimiento de enfermedad del cuerpo. Si surge en el en vez, cubre el lugar de lo que no se inscribió, pero sin hacer semblante (trabajo de Luis M) dejando al cuerpo sin un anudamiento , sin atadura al lenguaje que nombra, sino como letra marca de lo que faltó. Por ello coinciden con pérdidas, duelos, separaciones. Es un tope, un límite al vacío simbólico en que se vería sumergido el sujeto al no existir un referente que nombre lo que ocurre, por ejemplo con un síntoma.

Ante el significante de la falta en el Otro no se responde con el fantasma porque el deseo se obtura ante la fuerza de lo pulsional, escribiendo en el cuerpo un goce del que nada se sabe no se dirige a un S2, sino un S1 aislado que nombra al sujeto.

El lenguaje, el significante tiene un efecto vivificador sobre el sujeto, es lo que libidiniza los vínculos, pero al no poder responder el cuerpo se hace puro organismo tomado por la pulsión.

En el testimonio de A Fuentes define la imposibilidad de hacer un duelo muy temprano “algo entonces se escribió en mi cuerpo con una escritura real” “el inconsciente no tomó nota, sin embargo dejó huella”.

En el fenómeno psicosomático se juega una temporalidad en dos tiempos : en el primero se produce la falla epistemo-somatica y en el segundo tiempo se realiza. Esto es distinto a los fenómenos de cuerpo, y sin embargo creo que tienen en común algo que aclara Miller. Solo que los efectos pueden ser muy dispares y de distinta gravedad.

Miller, al preguntarse sobre cuál es la articulación significante que produce el fenómeno de cuerpo, va a señalar que estos fenómenos funcionan como sinthomes cuando se instalan permanentemente y ordenan la vida del sujeto.

Fenómeno que se inscribe como algo inédito e incomprensible, en general son enfermedades muy visibles para los otros, a veces muy dolorosas para el sujeto. Estos fenómenos de cuerpo son el surgimiento de la pulsión en lo real, produciendo una ruptura en la cadena significante S1——–S2, en ese agujero que se produce viene, o la alucinación o los fenómenos de cuerpo transitorios o permanentes.

En la psicosis esta la dificultad de construir un cuerpo, surge una irrupción de goce en el lugar de lo Real. En la enfermedad Psicosomática la irrupción del goce se fija al cuerpo enfermándolo.

Seria valido decir que una enfermedad psicosomática sirve de sinthome? no es fácil responderlo aún, porque si bien el sujeto anuda su vida generalmente alrededor de la enfermedad no es sin consecuencias en lo real, en lo mas vivo del sujeto.

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