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Gabriel de la Mora | Entre lo que reflejo y veo

Experiencia de cartel y formación

Carlos Flores Galindo

Inicié mi aproximación al cartel con la intención de saber cómo devenir en analista practicante. En la escuela, el devenir en analista es un proceso particularísimo. No existe una curricular ni una serie de requisitos por cumplir. En este sentido no hay en la NEL una persona o documento que pueda decirme cómo devenir en analista. Frente a esto, la pregunta con la que inicié mi investigación era ¿Qué es necesario saber y poder hacer para devenir analista? Esta pregunta articula dos elementos, por un lado el saber, que yo entendía como conocimiento que puede ser objeto de verificación. Por el otro, el “poder” que no es otra cosa que el ejercicio de una voluntad sobre otra, como lo señala Foucault.

El poder puesto del lado del analista es una contradicción. Ejercer poder sobre un paciente, nos aleja de la ética del psicoanálisis lacaniano. En la clínica lacaniana el analista es un objeto y su voluntad no puede ser otra que permitir al analizante un nuevo saber sobre sí mismo. De este modo el poder quedará del lado del analizante, a quien ya ni siquiera llamamos paciente*. El analizante es quien obtiene un nuevo saber acerca de su voluntad y su propio inconsciente. Mi pregunta orienta la reflexión hacia algo que no es un analista de orientación lacaniana.

La idea de que la formación del analista es un proceso particular que ocurre de un modo distinto en cada caso, es parte de una suerte de sentido común en el lenguaje lacaniano. Esta es una mera combinación de palabras hasta que la experiencia analítica dé lugar a un saber encarnado. Es decir a la experiencia de un sujeto particular, con un cuerpo actuando en este devenir. Frente a esta frase encuentro mi intención de devenir en analista y me entrampo en la búsqueda de una respuesta por la vía del conocimiento y el poder. No conseguí mucho.

El buena hacer de mi inconsciente

En una reunión del cartel, al escribir la pregunta: ¿Cómo devenir en analista practicante? Escribí: ¿Cómo devenir en analizante? Un lapsus señala que para devenir en analista practicante es indispensable devenir primero en analizante. Este fue un primer encuentro con la distancia entre poder repetir un enunciado teórico y que este resuene en un cierto saber personal. Había algo en mi pretensión de saber en el cartel que debía interrogar en mi análisis.
Este lapsus detuvo mi pretensión de saber, me invita a volver al análisis y explorar las asociaciones que este despierta. Encuentro un mecanismo, una búsqueda obsesiva de saber teórico que obtura la posibilidad de saber acerca de mi propio inconsciente. Este lapsus calami muestra un impasse y permite, en mi análisis, encontrar una aparente búsqueda de conocimiento como coartada para ocultar un no querer saber. Tratar de tener una respuesta

que podamos asegurar o generalizar, es para mí, regresar a las viejas certezas del positivismo y olvidad que si hay un nuevo saber acerca del inconsciente no es algo que pueda construirse con una garantía externa.

Una pretensión de saber que cumple la función de impedir el encuentro con un nuevo saber, del mismo modo que la pregunta por el saber y poder sostenía una aparente búsqueda, pero a través de una pregunta que garantiza no alcanzar algo nuevo. Este es para mí un mecanismo muy importante, porque hace parte de mis mecanismos de defensa. En este sentido, el haberlo identificado no lo elimina, solo me advierte acerca de él.

Una entrada en análisis no es un punto sin retorno, la relación con el propio inconsciente fluctúa y muchas veces los mecanismos de defensa se reconstruyen. Así, un analista practicante es también un analizante, identificar un mecanismo por el cual obturo la posibilidad de encontrar un nuevo saber me permite salir de él más rápido.

¿Cómo devenir en analista practicante? Esa pregunta no puede ser respondida, salvo desde el futuro. El devenir en analista practicante (o en analista) como camino particular solo puede ser descrito luego de que el camino haya sido recorrido. Algo que es único y particular no podrá ser descrito de modo previo. En resumidas cuentas había puesto a funcionar el mismo mecanismo. El no querer saber en mi análisis fue actuado en mi investigación.

El trabajo en el Cartel

Como resultado del trabajo en el cartel, esperaba presentar el resultado de una investigación con un fuerte contenido teórico. En su lugar produje un texto con un gran contenido testimonial. Ese primer texto describía cómo decidí iniciar la práctica como analista. Una mezcla de efectos de formación, deseos personales, coraje y algo que quisiéramos entender como “deseo del analista”. Esto ocurrió durante el Cartel, pero no fue el resultado de responder a la pregunta por el saber y el poder. En todo caso esa pregunta tuvo la función de señalar el camino que no debía seguir.

Si bien la pregunta por el devenir en analista no puede responderse hacia el futuro, si podemos hablar de ello. Podemos reconocer nuestras expectativas o escuchar experiencias de otros. Devenir en analista exige sostener el propio análisis, de modo tal que sea posible extraer de este un nuevo saber sobre uno mismo. El análisis es un elemento indispensable para la formación del analista. Pero requiere reconocer la diferencia entre un analizante, como alguien implicado en su análisis, que mantiene una disposición particular hacia su propio inconsciente y por otro lado una persona que visita regularmente el consultorio de un analista. En el análisis, la experiencia vital y la formación teórica dan paso a un modo particular de hacer con nuestro sufrimiento. Es en ese camino que algún sujeto deviene en psicoanalista, no solo por encontrar este modo particular de hacer con su síntoma, sino también por su capacidad de identificar esto como un nuevo saber sobre su propio inconsciente.

Este texto da cuenta del trabajo realizado en un cartel que inicio su trabajo el 2012.

NOTAS

* El paciente es quien espera ser curado, quien se pone en manos del saber de otro. Un analista, de orientación lacaniana, llama a las personas que atiende en su consultorio “analizante” (cuando estos entran en análisis). Un analizante es una persona que, está dispuesto a encontrar un nuevo saber de su propio inconsciente. Un analista practicante es a su vez un analizante que tiene cierto recorrido en su propio análisis pero que aún no ha llegado al final de este.

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