Mi rasgo «el saber en la psicosis ordinaria» emerge como versión significante de un fragmento real que me despierta tras una pesadilla: la estantería de libros de mi consulta fue robada, escena que representa el horror del despojo cuando se presenta un impasse con un paciente.
Miller se apoya en el planteamiento de Lacan sobre la psicosis como *»un desorden en la juntura más íntima del sentimiento de la vida»*¹. El diccionario dice que juntura es una pieza que se usa para la unión de dos partes. En el ámbito de la subjetividad la juntura permite al sujeto el sentimiento de estar aglutinado, ser consistente, dando un punto de apoyo vital. El psicótico ordinario no cuenta con la juntura convencional donde *»la significación del falo […] debe evocarse en lo imaginario del sujeto por la metáfora paterna»*², en vez, construye un remiendo para conseguir esa consistencia.
El sentimiento de la vida delata que no es suficiente con que los órganos funcionen *»hay un efecto de más, un goce vital que se nos escapa…pero nos orienta»*³ posibilitando el disfrute/goce de la realidad, anudamiento que no es estable para nadie, pero que preserva una continuidad vital. A consecuencia de una juntura que no une, en la psicosis ordinaria el sentimiento de la vida se interrumpe, hay desenganches y encontramos una relación negativa del sujeto con la identificación social, la experiencia corporal, y un vacío o vaguedad subjetiva.
Si estamos frente a una psicosis el NdP no hace juntura entre significante y goce, entonces ¿cómo es que no está totalmente fuera de discurso? ¿Qué hace de juntura?
El trabajo en el cartel me ayuda a situar la búsqueda del saber ¿Dónde? En las invenciones del paciente que lo ayudan cuando se enfrenta al significante forcluído. El caso clínico puesto al trabajo del cartel mostraba que hacía intentos por la vía de los oráculos, pero daban curso a una metonimia de sentido que no ponía borde a la pulsión y el objeto *»avasallaba»*⁴: le acechaban, aparece una voz gutural, y dolores en el cuerpo que terminaban con descargas agresivas.
La escritura y la música aparecen como una terapéutica de alivio, pero no consiguen enganches duraderos; en un segundo momento, incorpora el análisis para atar cabos sueltos, pero tampoco se podría situar como una suplencia efectiva. Algo que de manera constante era mencionado como vivificante para este paciente era el fútbol, refería a futbolistas como partidos o jugadas históricas que eran usadas para tratar de explicar su confusión subjetiva. La analista, ubicada en el lugar de *“sujeto supuesto interesarse”*⁵, pone en valor su gusto por el fútbol y lo incorpora en intervenciones: dar un pase, quedar en la banca, mirar hacia donde lanzar, ¿qué tipo de jugada crees que sería útil en esta situación? Estas intervenciones ponen en funcionamiento su invento metafórico. Empieza un mejor camino de estabilización y puede enfrentar de manera menos desbordada una situación judicial en la que estaba envuelto.
Una estabilización más duradera permitió un giro en el tratamiento, extrae un significante de su informe judicial -heteroculpabilidad- el que siendo puesto al trabajo analítico produce un pequeño margen ante el goce del Otro. Empieza a jugar fútbol los domingos y trabajar con firmeza en asesorías de marketing, uno de los productos lo titula “El fútbol, como metáfora para la vida” construcción que da cuenta de cómo este arreglo toca el sentimiento de la vida *“la cuestión de las soluciones es que se obtenga una satisfacción, si no se goza de ese síntoma no funciona”*⁶.
La pesadilla que fue en un primer tiempo el saber en falta de la analista causó una investigación para poder leer el saber singular del paciente y con esas mismas piezas sueltas construir intervenciones que pusieron en valor su propio remiendo.
Un resto fecundo que moviliza un saber propio, un saber alegre por haber podido pensar mi ejercicio clínico y encontrar un modo de hacer del analista en la psicosis ordinaria, saber-hacer que Del Cioppo elabora así *“porque escucha, conecta los elementos dispersos […]y le restituye al sujeto la lógica de sus arreglos; es decir, le ayuda a ubicar los elementos significantes que funcionan como metáfora (no edípica), como suplencia, o bien una significación singular que lo sostiene”*⁷.
Referencias / Notas al pie
- Lacan, J., «De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis», Escritos 2, Buenos Aires, Siglo XXI, 2018, p. 534.
- Ibid., p. 533.
- Velásquez, J. F., Psicosis Ordinaria. Una mirada desde la clínica borromea, Santiago, Ed: Nel Santiago, 2018, p. 72.
- Maleval, J.-C., Coordenadas para la Psicosis Ordinaria, Buenos Aires, Grama, p. 59.
- Briole, G., Clínica Continuista bajo transferencia, 2018. Enlace: https://congresoamp2018.com/textos/clinica-continuista-transferencia/
- Pisani, F., «Clase Diagnóstico estructural y la orientación por lo singular», en Curso Clínica de las Psicosis: arreglos, soluciones e invenciones, Nel Santiago, 2024.
- Del Cioppo, P., «La Interpretación en la Psicosis Ordinaria», Textos de Orientación para las XIII Jornadas Nelcf Cortes e Interpretaciones 2023. Enlace: https://jornadasnelcf.com/xiii/portfolio-items/la-interpretacion-en-la-psicosis-ordinaria/
II Jornadas de Carteles NELcf
El saber alegre, en el cartel
Mesa de apertura
Mesa pleanaria
Mesas
Título:
Psicosis ordinaria
más-uno
cartelizantes





