Si lo que sostiene un análisis del lado del analizante es la transferencia, ¿de qué manera está implicado un analista?
En un momento, para Freud, la función del analista consistía en interpretar el deseo inconsciente de cada analizante. Lacan agrega que si, “es el deseo del paciente, pero en su encuentro con el deseo del analista”.1 y que es detrás de la transferencia donde está la afirmación de este vínculo.
Entonces, para Lacan, la transferencia incluye tanto al analizante como al psicoanalista, y refiere que usar el termino de contratransferencia elude lo central en esta unión. Destacando en cambio, la función el deseo del analista, como lo que permitía recibir esa experiencia analizante y es desde allí donde se autorizaría en su ejercicio.
El deseo del analista no se trata del deseo de ser psicoanalista, este fue uno de los puntos principales obtenidos durante nuestra investigación. Jacques-Alain Miller, en Como terminan los análisis, destaca, que el deseo de ser analista, tendría sus bases en la patología neurótica, en tanto que se manifiesta de diversas maneras como el deseo de curar, de comprender, entre otros, y que posteriormente puede que tales manifestaciones atravesadas por un análisis, decanten en un deseo del analista. 2
Lacan, en el seminario 11, menciona que el deseo del análisis es el de obtener la diferencia absoluta “la que interviene cuando el sujeto, confrontado al significante primordial, accede por primera vez a la posición de sujeción a él”. Sin embargo, un segundo aspecto puesto de relieve en el cartel, fue que el deseo del analista no es un deseo puro, es decir, que está compuesto por restos de la neurosis de cada uno y de su singularidad.
Hay dos textos publicados en la revista Freudiana, uno de Carolina Koretzky y otro Irene Kuperwaj, quienes enseñan una vez finalizado su análisis, una transformación hacia el deseo del analista. Para Koretzky, en Partir/Llegadas*, lo que sostenía el fundamento neurótico del deseo del analista, era devorar las palabras para vivir. Comenta que el controlador le hizo resonar un demasiado de presencia,que se manifestaba en una insistencia para provocar las palabras en el analizante y agrega: “Fue preciso ese largo recorrido para dar la posibilidad a que una palabra analizante advenga sin ensañamiento, y que el silencio, que hoy ya no es un abismo sin fondo, pueda ser lo que cause para el otro la búsqueda de su singularidad incomparable”.3
Kuperwaj, sitúa su fundamento neurótico en lo que denominó “arquitectura del silencio”, menciona como la creencia en El analista, que apoyaba el goce del fantasma, le llevaba a cierta inhibición del acto analítico, el separarse de los buches del silencio y del silencio “salvador” le posibilitaron encarnar de otro modo la función del deseo del analista.4
A partir de estos casos, se muestra como hubo que pasar por un recorrido analítico llevado a su término, para mencionar el punto del goce fantasmático que se podía poner en juego en las curas que dirigían, y el papel fundamental del control en la emergencia del deseo del analista. Desde donde podría extraer, que un analista se implica en la medida en que hace su propia experiencia de análisis, aunque no solo eso.
El tema del deseo del analista concierne a la formación, y los diferentes dispositivos que la Escuela dispensa, incluso después de terminar un análisis, este fue el tercer punto obtenido en la experiencia en este cartel, y a través de varias conversaciones y lecturas, pude precisar que no hay que esperar finalizar un análisis para implicarse o movilizar algo del deseo del analista, en mi caso, ha sido el alojar y hacerme cargo de la transferencia, cuando surge, así como sostenerla, de la mano del control, el análisis y también, el transcurso del cartel, el cual me permitió vislumbrarlo.
Bibliografía:
1Lacan, Jacques, El seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanalisis, (1964), clase XIX“De la interpretación a la transferencia”. Ed. Paidós, Buenos Aires, 1987. p. 262.
2Miller, J.- A.(2022). Cómo terminan los análisis. Paradojas del pase. Buenos Aires:Navarin Éditeur- Grama Ediciones. p. 269.
3Koretzky, C. Partir/ Llegadas*Rev. Freudiana no101 (consultada el 13 de Octubre de 2024).
4Kuperwaj, I. El deseo del analista, en singular. Freudiana no91 (consultada el 28 de Septiembre de 2024).




