El pase como Agalma, tesoro del saber es el mejor recurso del que disponemos para apostar por el futuro del psicoanálisis sin garantía alguna.
Planteo como hipótesis a trabajar que el goce femenino se presenta de diferentes modalidades, adquiriendo la forma, que llamaría giratoria, puede virar hacia distintas posiciones, siendo una de ellas, el goce indecible por las palabras de amor del partenaire -elegido como Otro por el sujeto femenino- que repercuten en el cuerpo, instaurando un goce más allá del goce fálico.
Extraigo esta formulación de la lectura de testimonios de AE, en esta ocasión tome un hombre y una mujer, en un intento de pensar allí en esas transmisiones, de que Otro se trata al final; dejando traslucir en sus relatos que dialogan sin esperar del otro el retorno que complementaria su ser de lenguaje, porque justamente testimonia cada uno que el otro ya no existe para eso, dando cuenta de la no simetría que le reivindicación de los géneros pretende establecer , sino sobre todo que no hay reciprocidad posible; que el goce del uno no es nunca reciproco al goce del otro, si existiera…
Se trata en ambos casos de una aceptación, un consentimiento; diferentes términos, aunque todos fallidos para nombrar de algún modo concluyente algo que es imposible de atrapar por el significante, no obstante, se trata de hacer un intento posible por nominarlo.
“De la feminidad en lo que tiene de imposible de ser representada por el ser”
Cita de Miquel Bassols.
Acá ubico el recorrido del que me serví, yendo de los textos de Lacan a Freud, y viceversa en la frase …Mas allá del falo, en lo que ubicamos el goce femenino, y las formulas de la Sexuación, en un intento de formalizar algo que se escapa a lo biológico, excede, se trata del lenguaje y no del organismo, de allí que el cuerpo del que hablamos en el psicoanálisis sea diferente del organismo anatómico.
El falo no alcanza para localizar lo pulsional en juego, la ecuación Freudiana de pene: hijo, tampoco.
Ese más allá del falo, me permito leerlo, como Goce femenino solidario de una vivificación en la mujer, mientras que el goce súper yoico conduce a la mortificación, el problema es que la mayoría de las mujeres se defiende del Goce femenino, porque el Súper yo, vertiente mortífera de este goce, tiende a infiltrarse fácilmente cuando se lo experimenta.
Hay en las neurosis femeninas lo que Lacan denomino Estrago, que corresponde exactamente a la infiltración de ese goce mortífero del Súper yo, en el campo del goce femenino. El análisis puede ser una vía orientadora para que la travesía en el campo del goce mortificante opere, separándolo del goce femenino al cual se encontraba enganchado, decisión subjetiva a salir del campo del estrago.
En palabras de HEDA: “Así una mujer podrá usufructuar la experiencia de goce femenino extrayéndose de allí una vivificación; además de pasar a tener condiciones subjetivas para no alojarse en el estrago”.
¿Cómo podríamos pensar un fin de análisis por esa vía, o en esa dirección? – ¿Cuál podría ser la posición del analista que lleve a un analizante hasta allí?
Ubico acá para seguir pensando y trabajando la función de la Otra, en la Histeria y en la neurosis en general y si la posición del analista para conectar algo de ese goce vivificante y sepáralo por ejemplo de lo mortífero del súper yo, se podría corresponder con el amor de transferencia en un análisis, sin hacer de ello única lectura, sabemos que no la hay.
En tanto la pareja analista- analizante arman un partenaire, en el cual se incluye el síntoma, el recorrido de un análisis tal como lo testimonian los AE, me permite seguir tirando de ese hilo de escritura singular, en pos de saber que no todo sujeto analizante devendrá analista; no todo analista, AE.
Por ultimo para concluir dejando abierto al trabajo de investigación, sirviendo como disparador el título que orienta estas jornadas me permito ubicar que el saber del que se trata en el Cartel es un saber alegre, en tanto no-todo, siempre quedan restos para seguir hilando, no obstante, algo sacude “se cierne” en palabras de una colega con la que compartimos la experiencia de Cartel Inter-Escuela, algo de saber pasa, y algo queda …entre risas como efecto del cuerpo puesto allí, algo se agita, sale de la pura lectura de lo epistémico, en la voz de quien enuncia su propia posición de lectura.
Por lo tanto, se experimenta en el cuerpo propio, pero con otros, se está solo en la escritura, se comparte el producto a otros.
Hasta acá…
II Jornadas de Carteles NELcf
El saber alegre, en el cartel
Mesa de apertura
Mesa plenaria
Título:





