Los inicios del trabajo en el cartel estuvieron orientados a discutir los casos a presentar en las Jornadas de Nelcf en Lima en 2023, siendo un caso de psicosis el trabajado por mí.
De vuelta de las jornadas el trabajo en el cartel, estuvo orientado a pensar el rasgo para la neurosis y las psicosis y de qué modo se presentan en ambas estructuras, las sorpresas, el enigma, y la interpretación. Diversas lecturas encontradas y vueltas a leer me fueron orientando “De la sorpresa al enigma”, se pregunta Miller[1] ¿Quiénes son los sorprendidos, nosotros o los pacientes? Esta primera pregunta me lleva lo que desde un inicio me surgió con la sorpresa, en tanto hay momentos en la cura que el analista es el sorprendido por su propia intervención, o bien cuando el analizante en algún momento trae “como usted me dijo…” y uno no recuerda en qué sesión, tal o cual palabra o frase, fue dicha, pero ese decir, puntuación, señalamiento, advino en una marca que dio lugar a que el mismo sujeto en análisis haga su interpretación de eso que fue escuchado. Miller refiere “Se puede aprender bajo la forma de la regularidad, se puede aprender bajo la forma de la verificación, pero se aprende y tal vez lo mejor, bajo la forma de la sorpresa”.[2] La característica de la sorpresa es ser discontinua, eruptiva, ya que, si dura, ya no es sorpresa. Miller indica que el analista no sólo tiene que ser el sorprendido, sino ser sorprendedor. ¿Y la pregunta sería de qué?
Alguien se dirige a un analista porque algo lo aqueja, no sabe qué es lo que produce su sufrimiento, es una x. La instalación de la transferencia y el advenimiento del SSS, es decir, suponer al analista un saber [3]¿y cómo opera el analista? La interpretación es su herramienta.
Lacan lo indica “Lo que tenemos que sorprender es algo cuya incidencia original fue marcada como traumatismo”. Esto apunta a lo real, lo que hay que sorprender lo innombrable, lo imposible, lo que vuelve al mismo lugar, ¿entonces cómo sorprender eso?
¿Qué es interpretar? No es dar explicaciones, ni consejos, gratificaciones, respuestas a la demanda, sino aislar un significante que resuene, hacer resonar algo que toque el goce del cuerpo, una puntuación, un subrayado, de modo tal que la interpretación como operación, produzca una trasmutación en el sujeto.
El paciente en análisis habla, y ese discurrir produce sentido, la articulación S1-S2 se dirige al Otro, en busca de una verdad y en esa búsqueda se produce más sentido, de modo que el trabajo en análisis irá en la vía de reducir el sentido, “la interpretación analítica va contra el sentido común”. Lacan piensa la interpretación en relación a la cita y el enigma. Nos recuerda su insistencia en la diferencia entre enunciado y enunciación “es precisamente para esto que adquiera sentido la función del enigma. El enigma es eso, una enunciación. Dejo a su cargo que lo conviertan en enunciado”. Refiere Lacan que tanto la cita como el enigma estos dos registros, en la medida que participan del medio decir, en tanto la verdad se dice a medias, no se atrapa totalmente, “constituye el medio con el que interviene la interpretación”. (…) la interpretación se establece a menudo por medio del enigma, recogido de la trama del discurso psicoanalizante, y que uno, el interprete no puede de ningún modo completar por sí mismo. En el Seminario 24 Lacan dirá que el enigma es el colmo del sentido. En cuanto a la interpretación esta es incalculable en cuanto a sus efectos, de modo que lo que la precede es una x.
Entonces está lo que el analizante dice, y lo que quiere decir, y hay algo que permanece enigmático, una x, y la interpretación apunta al significante ultimo que no puede ser dicho, no articulado a la cadena significante, es decir a un S1 solo, asemántico, y será mediante la operación de corte que opere el analista que se produce lo que es posible interpretar y hacer resonar otra cosa que el sentido.
Lo hasta aquí lo planteado es pensado para la neurosis, pero ¿cómo pensar el enigma y la sorpresa del lado de la psicosis? ¿El psicótico tiene relación con la sorpresa? En la psicosis nos encontramos con un inconsciente a cielo abierto, y con lo que se denomina experiencia enigmática, momentos de perplejidad, significación personal, signos o señales que están en el mundo y que le están destinados a él. No hay SSS del lado del analista sino la certeza psicótica, entonces esa certeza ¿da lugar a la sorpresa? El sujeto psicótico interpreta su delirio.
[1] Miller, J-A “Los inclasificables de la clínica”
[2] Idem.
[3] Lacan, J Seminario 17
II Jornadas de Carteles NELcf
El saber alegre, en el cartel
Mesa de apertura
Mesa plenaria
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