Mesa: Saber hacer
Presentado en: El biendecir en el producto

Rehacer la vida - Informe de la Comisión de la Verdad

José Fdo. Velásquez

“Pensar que el psicoanálisis es exclusivamente una experiencia de uno por uno, una experiencia íntima ajena al caos, al malestar que prevalece ahí fuera, es un error«1 J.-A. Miller, Polémica política, textos recopilados por A. Borderías, Gredos, Barcelona 2021, p. 418.

El Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición2 La Comisión de la Verdad es una entidad del Estado, autónoma, de carácter constitucional, que no depende de la Presidencia, el Congreso ni el poder judicial, con el deber de esclarecer la verdad sobre el conflicto.  es un Acontecimiento. Un acontecimiento es un suceso que hace posible un modo diferente de devenir. “Recibimos la misión de esclarecer en tres años y medio la verdad de este conflicto armado de más de seis décadas, dignificar a las víctimas, alcanzar el reconocimiento voluntario por parte de los responsables, favorecer la convivencia en los territorios y formular propuestas viables para la no repetición”3 La Comisión establece responsabilidades históricas, éticas y políticas de carácter colectivo, y se refiere a responsabilidades individuales solo cuando es indispensable para la comprensión del conflicto. Informe Final, Comisión de la Verdad. “Hay futuro si hay verdad”. Descargable en: https://www.comisiondelaverdad.co/,. Un acontecimiento que nos despierta. Podemos ahora leer los actos que hoy se revelan porque la Comisión ha convertido la historia en algo que puede ser narrado, para recordarlo, analizarlo; esta es la forma como muchos de los testigos se mantuvieron con vida. 

Estamos ante modos traumáticos singulares por su magnitud (9 millones de víctimas), por sus salvajismo (las masacres, los desastres civiles, el terrorismo; las acciones contra todo tipo de liderazgo social), por la implicación de menores, (más de 30.000 los niños y niñas vinculados a la lucha armada cuando tenían quince años o menos), por la forma como el cuerpo fue violado (cuerpos que fueron usados como campo de guerra y terreno simbólico de disputa por unos y otros para consolidar la dominación patriarcal), por las desapariciones (110000), la práctica perversa de los falsos positivos (6.402), por la práctica inhumana del secuestro, por el desplazamiento (más de 8000000 de personas, comunidades destrozadas, y destruidas en sus tejidos sociales, etc.); y por el exilio, (un millón).

La violencia que vivimos se ha hecho un núcleo constante implantado en la sustancia gozante de cada uno, en nuestros imaginarios y en los discursos en los que instalamos nuestras formas de vida.  Somos un país en el que la violencia se conjuga con lo cotidiano. Se nos hace palpable una definición de Freud sobre la violencia: “el ser humano toma al prójimo como objeto sin su consentimiento, para explotarlo, desposeerlo y hasta asesinarlo. Y con ello se satisface pulsionalmente”4 Freud. S. El malestar en la cultura
. La violencia fractura la continuidad de las relaciones sociales. La relación con el territorio se rompe; los ciclos vitales se pierden; el lazo social se invade de desconfianza; los roles familiares se invierten. El secuestro, el desplazamiento, reducen a las personas a un lugar y un tiempo congelados. «Cuando los pájaros no cantaban», es una frase recogida durante una conversación en Sucre– nos remite a un pasado en el que había un instante de silencio, un «vacío del sonido».

No teníamos por qué haber aceptado la barbarie como natural e inevitable, ni seguir nuestra actividad académica y de formación a espaldas de esta realidad como si nada estuviera pasando. No teníamos por qué acostumbrarnos a la ignominia de tanta violencia como si no fuera con nosotros, cuando la dignidad propia se hacía trizas. “Nos acostumbramos a vivir en «modo guerra» aunque la inmensa mayoría de nosotros no tengamos fusiles”5 Freud. S. El malestar en la cultura. El Informe apunta a que el discurso social es el principal elemento perpetuador de las condiciones de violencia, pues ha “posibilitado todo tipo de aberraciones”, que traducido a nuestro lenguaje psicoanalítico es un modo genocida6 Delgado Osvaldo L. La renegación como factor político. Descargable en: https://zadigespana.com/2020/04/25/coronavirus-la-renegacion-como-factor-politico/ de tratamiento del real sin ley. Y lo que nos ha pasado como país en estos 30 años, ha sucedido en las narices de la Escuela. ¿Dónde estábamos que solo hay silencio?7  Reinoso A. “El malestar en la cultura en el diván y fuera de él”. Inédito. “Me parece que en términos de la acción lacaniana en el campo político –no en el trabajo en las instituciones– estamos, lo voy a decir así: un paso atrás, o en un paso aún por dar, en un tiempo anterior a un acto, un momento lógico anterior a la altura de la época, ¿tal vez es algo estructural o bien es algo del orden de la apuesta? Miller ha apostado con el Año Zero del 2017 y con el Año trans. Estar a la altura de la época quiere decir que necesitamos leerla y dar un paso”.  . 

El lugar de la Voz como reverso de la pulsión de muerte: El Informe final representa la voz de millares de víctimas y victimarios, de líderes y organizaciones sociales. “Se entiende que una comisión de la verdad es, ante todo, un gran dispositivo ritual que reúne y conecta voces”. “Teníamos la tarea y la responsabilidad de entender la complejidad, los silencios y los vacíos de las voces que nos narraron su experiencia”. Al testimoniar cada sujeto debió interpelarse con su propio límite con el lenguaje8 Arias, L- “El testimonio en la era de las catástrofes, el horror como experiencia traumática”. Virtualia, Revista digital de la EOL. BsAs. No. 19 2009. . La Comisión generó un dispositivo que propició una transformación desde el silencio, pasando por el susurro, acogiendo aquello que se filtraba entre el ruido del dolor y el sufrimiento, hasta alcanzar la palabra plena de quienes luchan por mantener la memoria y se resisten al negacionismo. Incluso obró como un dispositivo en el que la palabra de quienes aceptaron responsabilidades éticas, políticas y penales. Varios deseos individuales de querer estar a la altura de la época y del momento que vivimos como sociedad, se conjugaron en torno a un propósito: darle la dignidad a este Informe de ser “un acontecimiento”. El Informe devela unos reales, que están ahí para quien quiera recogerlos; y no sin consecuencias, como lo señaló Lacan: “podría ejercerse una acción sobre la cultura”9J. Lacan, El seminario. El reverso del psicoanálisis XVII, p. 201. Ahí donde “lo real no esté de entrada para ser sabido; es el único dique para contener el idealismo”.. Convocamos a superar el olvido, el miedo; una oportunidad para hacer consistir la división y la hiancia que la tragedia intolerable del conflicto, pudiese elaborarse y generar un producto. y 87 personas respondieron, nos armamos en formas de Cartel o grupos de lectura y trabajamos durante 1 año. En el texto “Apuestas por la vida” se presentan 50 productos que dejó este trabajo con otros. 

Jornada en que se presentó

I Jornadas de Carteles NELcf

El biendecir en el producto

Mesa de apertura

El Cartel: un bien preciado, Christiane Alberti
Palabras de presidente, Ana Viganó
Una aventura de Escuela, Paulina Salinas

Mesa pleanaria

Lo escrito en la punta de la lengua, Francisco Pisani
El bien decir en el producto, Claudia Velásquez

Mesas

Clínica contemporánea
Cuerpo, trauma y lazo social
Discursos
Escuela y política
La palabra y lo mudo de la pulsión
Lo femenino y tratamiento de lo real
Posición analizante y acto analítico
Recordar, repetir, reelaborar
Saber hacer
Otros productos
Remedios Varo - La Magia
Síntoma y creación
Carolina Roa
donde reina la locura
Tal sujeto, tal clínica de la época
Sergio Ortiz Guerra
Pedazos de playa, Delfina Bernal, 1966.
Lo femenino, eso que no se deja reducir a lo universal
María Teresa Saldarriaga
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Todo el mundo es loco… pero no cualquiera delira
Micaela Parisi (miembro EOL)