Cartel: Maniobras del analista al inicio de un análisis (Concluido)
Más-Uno: Pablo Reyes, asociado de la NEL cf-Santiago de Chile
Cartelizante: Ana Victoria Saldarriaga, miembro de la NEL cf-Medellín
En el punto final de su interrogación, el sujeto se encuentra como corte y como intervalo.1 Seminario 6, p. 451
¿Cuál es la función de la pregunta al inicio de un análisis? Para empezar a responder, elegí un caso que recibí en control. Escuchar el caso de otra analista, me hizo ver más clara la función de la pregunta que lo que lo hubiera hecho uno de los míos. L trata a M, una joven homosexual desde hace un tiempo. Lacan nos dice2 Seminario 5, p. 407
: “el trayecto adecuado del cuchillo del buen cocinero sabe cortar entre las articulaciones”. En ese sentido, veremos cómo, después de una sesión en la que, según L, hizo una “intervención inapropiada” que puso en peligro la continuación del análisis, realiza un corte que nos revelará una de las funciones de la pregunta en el análisis. En cada caso, transcribo los puntos claves del texto de M.
1.- El corte romo
La última vez, L me dijo que había dicho que sus padres eran unos miserables, que engañaban a la gente, pero que ella quería siempre estar con ellos. L se pregunta entonces, porqué anda siempre con sus padres en la cabeza. Y yo intervine y le dije: “usted tiene quejas y rabias contra ellos en su corazón porque no han tomado muy bien sus responsabilidades, pero, por otro lado, usted los quiere mucho. ¿Es eso lo que hace que usted quiera siempre estar con ellos?
Según el epígrafe, el buen corte se situaría, allí donde el sujeto se interroga. Pero L, lo pasa por alto en su intervención y corta allí donde no es, pues todas sus intervenciones tocan puntos imaginarios del discurso de M.
2.- Dos buenos cortes. L escribe:
El trabajo no va bien, las asociaciones de M son menos fluidas, silenciosas. Si le pregunto por lo que piensa, me dice que nada. Se sale del contexto de lo que venía asociando, después se quedaba un poco estupefacta. En una sesión, M propone hacer una pausa, pues sentía este trabajo en una suerte de repetición. Dijo que no sabía por qué había escogido un trabajo de asistente de una psicóloga. Además, sentía que siempre era hablar de lo que ocurría con sus padres, pero que no había progreso y ella quería participar de un grupo y adquirir más experiencia. Le pregunté entonces por qué había escogido el puesto de asistente de la psicóloga.
Aquí, vemos, por el contrario, que L deja a un lado toda referencia a la queja o el reclamo y corta el discurso allí donde debía, es decir, donde estaba el sujeto de la enunciación, en su pregunta en primera persona del singular, en ese “yo no sé por qué…”. La negación, además, nos habla de un saber ignorado por el sujeto3Freud, La negación. L supo cortar entre las articulaciones del discurso de M a través de la formulación de la pregunta: “¿Por qué escogió el puesto de asistente de la psicóloga?” Aunque este corte no fue el decisivo, abrió la vía para avanzar hacia el corte clave dentro de la sesión. L continúa:
La asociación la llevó a responder que, cuando estaba pequeña, creía ser una asistente para su madre. Entonces le digo: “Usted fue una asistente para su madre cuando era niña, ahora usted es asistente para una psicóloga y yo soy también una psicóloga, ¿piensa usted que esas tres cosas tienen alguna relación?” M reflexiona y asiente. Luego recordó un sueño que, a su vez, le trajo el de una mirada de la madre hacia su hermano de la que M estaba presa. M cambió de parecer y dijo que continuaría el trabajo analítico.
A mi juicio, fue esta segunda pregunta la que movió el recuerdo inconsciente a través del sueño y por ese medio M llegó a ese punto de goce de la mirada que la unía a la madre y al hermano menor. Es decir, fue esa segunda pregunta en medio de la sesión la que movilizó el análisis, impidiendo que lo suspendiera.
No sabría decir aun si ya ha habido o no una entrada en análisis, pero lo que sí podemos constatar es la función de la pregunta como corte dentro de la sesión: permitió una entrada a lo inconsciente y de allí tocar algo de lo real. Pero una entrada en lo inconsciente ¿es lo mismo que una entrada en análisis? o ¿qué relación podría haber entre ambas entradas? Es trabajo que me espera, por lo pronto, me bastará con esclarecer esa entrada a lo inconsciente de M a la luz de una frase de Lacan4Seminario 6, p. 425: “¿Es decir que el sujeto permanece, queda [reste], al final de su pregunta? Es justamente aquí que llegamos a nuestro fantasma”. Fue la frase que hizo que me diera cuenta de la importancia de la pregunta en la clínica y la que, a su vez, motivó la pregunta, origen de esta elaboración.
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